Mujeres y turismo, el caso de la Cooperativa Orquídeas de Sian Ka’an

26 mujeres, 26 empresarias comunitarias, 26 guías de turistas certificadas, 26 ejemplos a seguir, 26 historias de vida…

Hace alrededor de un año, en mi primera visita a Punta Allen como coordinador del proyecto de Ecoturismo en Sian Ka’an, recuerdo una imagen de un grupo de mujeres sentadas en una palapa de una escuela tomado apuntes y escuchando atentamente las instrucciones de la capacitadora; tras una breve presentación, nos despedimos de ellas. Nunca imagine (y creo que ellas tampoco) que aquel momento sería el inicio de una relación de trabajo muy productivo, de respeto, de admiración, de mucha complicidad y un gran cariño mutuo.

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Había yo ya escuchado de este grupo de mujeres, las hoy famosas “Orquídeas de Sian Ka’an”, que estaban organizándose y capacitándose para integrar una cooperativa ecoturística en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, apoyadas por varias instituciones nacionales e internacionales entre las que destacaron al inicio CONANP y el programa Compact de Naciones Unidas; una cooperativa más (al menos eso pensaba entonces, aunque me daría cuenta que estaba muy equivocado) de las cooperativas que operan tours dentro de la Reserva.

Un grupo de mujeres que, después de ver el éxito comercial de sus esposos pescadores y prestadores de servicios turísticos, decidieron unirse para ofrecer un producto diferente, diversificar la oferta turística en Punta Allen, apoyar la economía familiar y, sin saberlo, convertirse en uno de los proyectos más interesantes del turismo en Quintana Roo, México, y me atrevería decir, en Latinoamérica.

 Durante mis siguientes visitas a Punta Allen fui conociendo a cada una de las integrantes de la cooperativa; en un inicio, a Maricruz, Juanita y Tony, las directivas, quienes con su simpatía y ganas de salir adelante me contaron de su proyecto y de las dificultades que tenían en aquel momento al jugar un rol que no habían jugado nunca, el de empresarias turísticas, el de emprendedoras, rol que combinan con sus labores de amas de casa, funcionarias públicas, profesoras, cocineras, trabajadoras en los clubes de pesca deportiva, entre otros.

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Me contaron así de cómo nació la idea inicial de la cooperativa, de su primer reunión hace más de dos años donde acudieron más de 50 mujeres, de las dificultades para ponerse de acuerdo en lo que querían hacer, de la burlas de la gente de la comunidad que no creía en ellas y que consideraban esa iniciativa como “una calentura que ya les pasará”, de lo complicado que fue que sus esposos y familias las apoyaran, del reto que significaba empezar en algo que habían visto mucho tiempo a la distancia pero que poco se habían involucrado, y muchas otras situaciones; pero también me platicaron de sus pequeños pero grandes logros: la constitución de la cooperativa, la creación del logo, sus primeros cursos de capacitación y el armado de su primer recorrido por el Sendero de la Laguna Negra.

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Mi primer “inmersión” a la comunidad fue en un curso que organizamos en marzo sobre interpretación ambiental; ahí, no solo pude conocer a las directivas sino convivir casi una semana con todas y cada una de ellas, darme cuenta que eran las más participativas en el curso, corroborar sus ganas de salir adelante, entender lo complicado que es ser, además de integrantes de la cooperativa, ser mamás, esposas, abuelas, hijas, tener un empleo y sacar tiempo por debajo de las piedras para estudiar, prepararse y demostrarle a la sociedad, pero más aún a ellas mismas, que con voluntad no hay nada que las detenga.

A partir de ese momento mi relación con ellas se hizo más estrecha; cada visita a Punta Allen (que casi casi considero como mi segundo hogar en Quintana Roo) era y sigue siendo un bálsamo  que me llena de optimismo, de admiración hacia ellas, de ganas de seguir estando ahí cuando lo necesitan, y de compromiso por hacer de estas emprendedoras un caso de éxito.

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Momentos memorables ha habido muchos, pero hay cinco que han quedado grabados en mi memoria:

El primero, el día que las visitamos justo cuando estaban por presentar su examen para certificarse como Guías Especializadas en Turismo de Naturaleza por la Secretaría de Turismo, y verlas con todo su equipo personal y material listas para las evaluaciones finales.

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El segundo, cuando hicimos la entrega del equipo para iniciar operaciones: 11 kayaks, remos, chalecos, binoculares, equipos de primeros auxilios y equipo de oficina que fueron adquiridos gracias al apoyo de la alianza WWF – Fundación Carlos Slim. Creo que ni ellas ni yo creíamos que por fin había llegado ese momento.

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El tercero, una visita de la gente de prensa de WWF México durante la cuál platicaron cada una de sus experiencias como integrantes de la cooperativa e hicieron una retrospección de cómo ha cambiado su vida en casi dos años de capacitación y preparación para el momento en que empiecen a recibir turistas.

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El cuarto, el inicio de su último curso de operación de kayaks y rescate acuático, en especial el momento en que el instructor las lleva al muelle y las lanza al agua para iniciar con la práctica… El momento de la verdad.

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Y el quinto, que me tocó vivir este fin de semana, cuando realizamos los primeros recorridos en kayak y bicicleta y durante los cuáles tuvimos el privilegio de ser sus “primeros turistas oficiales”. Verlas tan profesionales, uniformadas, en acción, liderando un grupo, interpretando la flora y fauna del lugar, explicándonos el maravilloso lugar en el que viven y operan, organizando la logística de la visita y cuidando cada detalle para hacer de nuestra visita nos solo un tour, sino una verdadera experiencia, ha sido el momento más importante en este proceso del cuál me siento privilegiado de ser parte.

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Sin duda hay muchas cosas por pulir, sin embargo, dar el primer paso y cumplir un sueño que inició hace más de dos años en aquella reunión de un grupo de mujeres en Punta Allen, es más de lo que muchas de ellas imaginaron al principio de esta gran aventura.

¿Retos a futuro? Sin duda muchos, pero nada que el temple de este grupo de mujeres, de entre 20 y 64 años no pueda resolver, un grupo que se ha ganado el respeto y admiración de propios y extraños, en especial de aquellos más escépticos al proyecto.

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Gracias Lilia, Guadalupe, Erika, Prisma, Meche, Josefina, María Guadalupe, Sara, las dos Mayras, Sheila, Angela, Dilcia, Hilda, Tony, Shirley, Maricruz, Lucila, María Eugenia, Maricela, Dina, Gloria, Juanita, Daniela, Martha, María del Rosario, Landy, María Isabel, Sulbey, Elsy, Monique y María del Socorro, por permitirme formar parte de este proceso que, sin duda, las llevará muy muy lejos.

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16 Respuestas a “Mujeres y turismo, el caso de la Cooperativa Orquídeas de Sian Ka’an

  1. Sin duda es incanzable la trayectoria que han tenido este grupo de mujeres. Admirable su esfuerzo, su perseverancia y sus logros que poco a poco van siendo mas firmes. Admirable que un recurso natural tan increible sea respetado y difundido poco a poco. Donde se ve reflejado la labor en conjunto de personas expertas en el tema, donde comparten un objetivo. Todo mi respeto y admiracion y gracias por compartirlo.

  2. Es bastante competitivo, y es una pena que debido a la voracidad de
    de algunos dirigentes, ahuyentes al turismo. Y en lo personal quiero felicitar a las 26 mujeres por el principio de sus logros. Sin en algo puedo colaborar con ustedes estoy a sus órdenes.

  3. Muchas felicidades para ese grupo de guerreras y su Guias profesionales que hace realidad el sueño de quienes creemos que el turismo debe ser un actividad justa y sostenible para las comunidades en los que tiene lugar. Mi reconocimiento y admiración

  4. Hola vicente, es muy interesante la labor que estás llevando en la reserva de la biósfera. te comento que he realizado investigación sobre las orquídeas de Quintanaroo y me interesa saber qué especies están cultivando.

    • Estimada Guadalupe, gracias por tu comentario. Te comento que la Cooperativa se dedica a dar recorridos turísticos, Orquídeas de Sian Ka’an es solo el nombre que eligieron para operar, pero en realidad no se dedican a cultivar Orquídeas. Saludos

  5. Hola, felicitaciones a todas por el hermosos proyecto.
    Soy estudiante de cooperación al desarrollo y diplomada en turismo, en breve viajare a México y Guatemala para realizar una investigación en materia de turismo comunitario y desarrollo sostenible,.Me preguntaba si podría tener una dirección de contacto de la cooperativa, ya que estoy interesada en informarme y visitar su proyecto, saludos!

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